jueves, 9 de marzo de 2017

¡Prisionera de ti soy!


Me gustaría amor,

Que tú, poquito a poco, me desnudases

y la braguita a bocaditos me quitases

Que lentamente, y beso a beso fueses,

de entre mis cálidas y trémulas piernas,

Acariciando, hasta que a mis senos llegases.

Que la punta de tu lengua, con ellos se pelease

y que tus labios, entre abiertos y ansioso

jugueteando acariciadores, de ellos libases.

¡Dioses que escalofrío!

Los pezones se me inflaman de puro deseo

De placer todo el bello de mi piel, entre gemidos, se eriza…

¡Sigue, sigue!  Bébete toda la miel que  para ti guardan!

Si siguieses, chiquillo mío, ¡no sé qué pasaría!

¡Sí, sí que lo sé! Sin poderlo evitar, me ‘iría’

Pero como te quiero disfrutar y que tu disfrutes de mi

Mis manos pesarosas, de apartarían con una caricia de ti

Suspirando y conteniéndome para no pedirte...

¡Hazme tuya y húndete, en mi, hasta la entrañas!  ¡Ya...Penétrame!

Te separaría un poco, y mis manos codiciosas

se perderían entre tus piernas para acariciar
tu glande.

Erguido y con su brillante y sonrosado capullo

¡De locas ansias me haría estremecer!

Mientras mi boca celosa, ávida de el,

se inclinaría sedienta para saciar su sed.

Pero otra vez huiría por miedo a perecer

antes de hacerte enloquecer…

Mi lengua juguetona lamería tu ardiente vientre...

Recorrería centímetro a centímetro, cada poro
de tu piel

Llegaría a tu cuello  lamiéndote, intentando

-hambrienta de ti mi boca- absorberte...

Para al final saborearte, con un fugaz aleteo
de mi ansiosa lengua,

Hundiéndola y sacándola muy lentamente

de tus excitantes orejillas, con traviesos
y provocativos vaivenes.

En esos momentos, tú me separas, y con ternura,

me pones unas esposas y me apresas a la cabecera

de nuestra cama, y yo… ¡Te dejo hacer!

Me encanta estar prisionera de tu amor

y deseosa de tus caprichos de pasión..

Y entonces me siento libre ¡Solo me queda esperar!

No soy responsable de nada amor…

¡Prisionera de ti soy!


María Sena

1/12/2014

domingo, 5 de febrero de 2017

Quizá…

¡Quizá amor no fui capaz!
Estoy caminando a oscuras
por desconocidas sendas
Deseo perderme en ti
para dejar de buscarte
y desgranarme en tu piel
mezclándome con tu cuerpo
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
Menospreciando la hiel
de esa acuarela de ayer
que nos hace enloquecer...
¡Cambiarla… hacer un mural!
O.., ¿repintarla tal vez?
¡Quiero mezclarme contigo
y olvidar nuestro pasado!
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
Embriagarnos abrazados
Perdernos en nuestros cuerpos
y amanecer en tus brazos
¡¡Ya no quiero poseerme!!
Deseo que nos bebamos,
que nos embriaguemos juntos
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
¡Quiero que ‘nos’ poseamos,
que solo nuestros seamos!
Sentirte dentro de mí
¡Y saberte solo mío!
Anhelo notar tu carne
confundida con la mía.
Quiero sentir tu caricia
jugueteando en mi cuerpo
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
Deseo besar tu nardo
vestido de rojo fuego
Y entre mis senos ardientes
su sed de placer calmar
Mi piel ansía tu piel
Mi sangre quiere gozarte,
Y en mis noches solo hay hiel...
¡De no tenerte me canse!
¡Hoy no quiero imaginarte!
Mis muslos quieren notarte
Sentir tu estremecimiento
antes de hundirte en mi vientre
¡Quizá amor, no fui capaz!
Mi boca sabe a salitre
al despertar de mis sueños...
¡Solamente allí te siento!
y al comprender ¡morir creo!
¡El desencanto me aplasta
mientras me acuna el deseo!
Te busco entre mis sabanas
mientras mis manos recuerdan
tus labios en mis pezones
succionando mil sabores
Y mi vulva se estremece
con lagrimas de los dioses
al sentir tu húmedo pene
penetrándome en mis sueños
¿Eres real? ¡No te encuentro!
Te busca mi desespero
que acuna el presentimiento
de morir de sentimiento
¡Quiero de tu olor saciarme!
¡Con tu elixir embriagarme!
E impregnados de sudor,
seguir gozando amor
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
¿La culpa fue tuya, o mía?
¿Culpable? ¡El turbio destino,
que el traidor tiempo equivoco!
Pero aun sabiendo su error,
caprichoso nos hirió.
¡Ay amor! ver no pareces...
y no es verdad, ¡si que ves!
Creemos al amor ciego...
¡Los ciegos somos nosotros!
que a ciegas nos entregamos,
y entre flechas sucumbimos
-¡Quizá amor, no fui capaz!-
El tiempo nos dirá adiós,
más jamás olvidaremos
lo que fue ¡aun sin poder ser!
Adiós amor mío... ¡Adiós!
Que aunque mi alma sangre y gima
mi cuerpo no se conforma,
ni mi corazón tampoco.
¡Quizá nunca fui capaz
de compartirte rapaz!

María Sena


21/10/2014

lunes, 20 de junio de 2016

¡Excelsa locura!


Unas lágrimas resbalando

en mi boca me están quemando..

El viento que enreda en mi pelo

tu nombre susurra con celo

Son tus labios que están gritando

que conmigo hoy estas soñando..
      
           Y ya mi boca enamorada

esta sonriendo ilusionada...

Y...tus manos en mi cintura

hoy me atraen hacia tu vientre

y siento un calor envolvente

Las caricias de tu saber

a mí me hacen enloquecer

Ya en mis senos vas dibujando

placeres que vas columpiando

con esa lengua embriagadora

que tus labios dicen me adora

¡Me estremece tu ardiente gozo!

que está bebiendo de mi pozo

Me hace temblar la impaciencia...

¡Quiero el elixir de tu esencia!

¿No ves mis carnes tan hambrientas?

Ya tu hombría está anhelando…

Y con temblorosas caricias

te doy a probar las delicias

en ese portal de tu fuente

que hago fluir irreverente...

Mis labios aun están besando,

húmedo en su tersura al nardo,

y su aroma impregnándome

¡Su elixir de vida me ofrece!

Se consumió nuestra pasión

y cedió nuestra excitación

Nos dejo embriagados cariño

Quedo... ¡el puro amor mi niño!

Tú eres todo lo que yo ansió

Prendes en mi... ¡excelsa locura!

¡Dios...cuanto te quiero criatura!

María Sena
25/06/2012


El jardín del deseo.

Reclinada en mi cama, semi-adormecida,

oleadas de deseo, recorren mi vientre.

Sueño que estoy bebiendo de tu fuente

y aprieto con fuerza, mi blanda almohada.

Mientras mi carne, busca desesperada

el jardín del deseo, y...cabalgo anhelante

y entre suspiros, gimiendo...quedo dormida…



María Sena

Estabamos...



Estábamos…

Lentamente tu lengua, entre mis labios se hundía

mientras yo, flotando por el firmamento... ¡ardía!

Vibraron mis labios con tus sentidas promesas

mientras tus traviesas manos, -por mi consentidas-

jugaban entre mis muslos, a las escondidas

Las mías...recorrían tu cuerpo caprichosas...

Traviesas te provocaban quejidos gozosos

haciendo estremecerse a mis senos, de ti ansiosos.

Mi deseo te acuna si te pierdes en ellos.

¡Por saciar tú ardiente sed, se conservan tan bellos!

Con derroche de placer la noche nos cobijo.

La luna muy celosa al amanecer nos dejo

y la luz del alba amándonos nos encontró.

Nos quiso obsequiar con sus destellos de alabastro

y aun recordando, y muy tiernamente entrelazados

comprendíamos que... ¡estábamos enamorados!

María Sena.
(Del año de la 'picor')

Porfa...Para leerlo 'picar' 'la imagen. ¡Gracias y besos!